| Manu | Fecha: Miércoles, 22-01-2014, 9:56 PM | Mensaje # 1 |
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| El temporal del fin de semana fue el causante de este accidente ocurrido en el polígono C2 de O Grove - El dueño agraviado busca al de la estructura que se desprendió.
El último temporal que azotó las costas gallegas se cobró una importante factura en San Vicente (O Grove), pues provocó que una batea se desprendiese de sus ataduras para acabar por colisionar con otra situada en el Polígono C2 y que acabó parcialmente destrozada. Su dueño, Rodri Meis Barral, busca ahora al propietario de la estructura que causó el fortuito incidente para evitar tener que pagar íntegramente de su bolsillo los 90.000 euros que costaría una batea nueva, a los que hay que sumar los 20.000 que dice haber perdido en mejillones.
"Hago un llamamiento a la colaboración de los vecinos, ya que al dueño de la otra batea no le va a suponer ningún gasto y así los dos podemos dar parte al seguro para que se haga cargo de la reparación de las dos", explicaba ayer Rodri Meis.
Este vecino de O Grove lamenta lo sucedido, máxime después de todo un año 2013 especialmente difícil debido a la constante amenaza de los episodios tóxicos -coloquialmente conocidos como "marea roja"-, a lo que hay que añadir que Meis es propietario de solamente cinco bateas, por lo que el accidente le ha provocado "un contratiempo bastante serio. Por lo de pronto, el arreglo voy a tener que pagarlo yo hasta que el seguro se responsabilice".
Rodri Meis declara que se enteró de lo sucedido en la mañana del lunes, cuando un amigo le avisó de que había visto una de sus bateas seriamente dañada. "La mitad de ella está totalmente destrozada".
Los hechos, supone, tuvieron que suceder durante el pasado fin de semana, cuando el fuerte oleaje desprendió una batea de otra zona -de la que todavía no se tiene rastro, pese a que estuvieron buscándola durante el día de ayer- que, casualmente, acabó impactando con la batea de Meis Barral. "Una se montó por encima de la otra y el deslizamiento durante tantas horas acabó por desgastar mi batea hasta quedar así. Si la hubiera visto a tiempo no hubiera sido grave", se lamenta.
Una maniobra compleja Ahora Rodri Meis tiene el doble reto de localizar al dueño de la otra estructura y de afrontar la reparación de la suya, lo que le obligará a trasladarla hasta la vecina localidad de Dena, en Meaño.
La operación necesaria para su desplazamiento es más compleja de lo que pudiera parecer en un principio, debido a la intrincada geografía costera del municipio grovense. Y es que, esta batea renqueante, tendrá que ser transportada por mar rodeando la península de O Grove, salvando la isla de A Toxa y las marismas del humedal de A Lanzada hasta llegar al lugar de reparación. "No tengo otra opción que hacer esto. Así como está la batea se encuentra totalmente inservible", concluye.
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